Cascadas de Guanga

Datos básicos

2.8 Km
Media
2 h
Ida y vuelta

Descripción del recorrido

Las cascadas de Guanga o Buanga, son uno de los lugares naturales más espectaculares y desconocidos del municipio de Oviedo. A escasos kilómetros de la capital del Principado de Asturias, podemos disfrutar de una sucesión de espectaculares saltos de agua.

Se ha de tener en cuenta que esta ruta, pese a su escasa longitud tiene bastante pendiente y no se encuentra señalizada, por lo que es necesario un mínimo de aptitudes físicas y experiencia realizando senderismo para recorrerla con seguridad.


Para llegar al punto de partida, debemos tomar la carretera que une Trubia y San Andrés, y tomar un desvío a la derecha que conduce a Castañedo del Monte. Justo después de tomar este desvío podemos dejar nuestro vehículo en un pequeño aparcamiento junto a un antiguo lavadero, desde donde comenzaremos nuestra ruta.
Si no tenemos coche, o bien queremos optar por un medio de transporte más sostenible, podemos llegar a este mismo punto en autobús urbano. La línea 4 de los autobuses urbanos de Oviedo, terminan justo aquí (más información en www.tua.es).

Lavadero-Cascadas de Guanga

Desde el lavadero, volveremos a la carretera principal y caminaremos en dirección a Trubia, hasta llegar a una pista que sale a nuestra izquierda. Tomaremos esta pista que en poco metros nos llevará hasta un panel informativo sobre la “ruta del oso”, que comparte parte del trazado con la senda hacia las cascadas.

Seguiremos subiendo por la pista, que enseguida se trasforma en un estrecho sendero rodeado de viejos castaños. Al salir del bosque tendremos ante nosotros una impresionante vista de los valles del Trubia y encararemos el tramo de mayor pendiente y de trazado más complicado. Tras un zig-zag, nos acercaremos a la base de la Peña´l Castiellu y en seguida coronaremos un pequeño collado.
Continuaremos unos metros, momento en el que dejaremos de compartir trazado con la “senda del oso” desviándonos a la izquierda para alcanzar, tras un breve descenso, la primera de las cascadas de Guanga.

Si nos encontramos con ganas, tras visitar la primera cascada podemos visitar la segunda, menos espectacular pero también interesante. Para ello retrocederemos unos metros y en el primer cruce, en lugar de retomar el camino de vuelta, descenderemos por un pequeño sendero poco visible y bastante pendiente, hasta alcanzar el segundo salto de agua.

El acceso a esta segunda cascada puede complicarse en época de lluvias, ya que el camino es casi inexistente y las pendientes considerables. Así que si te quieres acercar a ellas, ten en cuenta este detalle.